La gran riqueza cultural de los cubanos, y de los camagüeyanos, viene de lo que heredamos de los esclavos africanos. Continuar desandando sus rutas y reencontrándonos con el pasado, nos permite conocer mejor quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde camina nuestro mayor tesoro: la libertad que abonaron, con su sangre rebelde, nuestros antepasados.
Una vez más apelo a la bien acuñada frase de Guillén que afirma que… “aquí quien no tiene de Congo, tiene de Carabalí” y a eso yo le sumaría… de angolano.
Les digo esto porque, revisando el proyecto Ruta del Esclavo, que promueve la UNESCO para rescatar en el mundo la herencia africana, y que en Camagüey tiene un trabajo bien interesante, podemos conocer que muchos de los apellidos de familias, aún presentes en la ciudad, vinieron del Congo y Angola.
Según los estudiosos del tema, el 60 por ciento de la población camagüeyana desciende de congos y angolanos, los esclavos llegados a nuestra tierra venían de allá y de ellos aún nos quedan recetas de cocina, bailes, influencias en las artes plásticas y más de quinientas palabras que utilizamos en lo cotidiano, como son: Candonga, tango, marimba, mambo y candanga, entre otras.
Presencia
De todas estas cuestiones relacionadas con nuestro legado cultural africano, encontré hace algún tiempo un ejemplo de mujeres que lo mantienen vivo en su día a día; tal es el caso del emprendimiento Lady Pasúa.
En su casa sede y peluquería, ubicada en la calle Rosario número 213, hubo un cabildo congo a finales del siglo XIX; razón para sentirse bendecidas por los ancestros en esta labor de dignificar su herencia genética, a la que distingue una cabellera abundante y encrespada.
En el patio de la casona un tinajón legendario da fe de la existencia del cabildo. El ejemplar, que guarda el agua fresca y exhibe una antigua fecha de 1884, destaca entre arbustos, flores y, según la dueña actual del inmueble, el amigo barrigón es un talismán para la prosperidad del negocio, que cada vez gana más seguidores.

Su público estrella son mujeres y niñas de cabellos ensortijados, pero también algunos caballeros de larga cabellera afro, van en busca de consejos para tratar mejor su melena ondulada.
Los antepasados del cabildo congo protegen a estas tres mujeres hacendosas, Enies Ruiz (la reina de las trenzas) Mailin Toledo (la reina de los rizos) y Gemily Jiménez, (reina madre y representante del emprendimiento). Ellas, desde El Camagüey, embellecen y enaltecen con tejidos mágicos en el cabello, y mucho orgullo, su herencia africana.



