Por: Ricardo Muñoz Gutiérrez
Sabino Pupo Milian había nacido el 19 noviembre 1895 y por sus venas corría sangre de hijo y nieto mambís. Con su esposa e hijos, a principios de la década de los años 40, llegó a la zona de Santa Lucía,en el barrio Álvaro Reynoso del municipio Nuevitas, con el objetivo de laborar un pedazo de las tierras donadas a los mambises y sus descendientes.
En lucha contra el desalojode las tierras que laboraban, los campesinos se organizaron y unieron bajo el liderazgo de Sabino Pupo y crearon el Comité Agrario de Santa Lucía; como delegado de esta asociación, asistió a un Congreso Nacional Campesino.
Sabino se convirtió en un firme baluarte contra los intereses de la “Manatí Sugar Company”y la “King Rach” que pretendían desalojar a los campesinos de tierras que habían sido donadas por Salvador Cisneros Betancourt al Consejo Nacional de Veteranos para su distribución entre patriotas desposeídos en las zonas de Camalote, los Villalobos, Cayo Confite, La Guinea, La Loma y El Mije.
Su lucha, transitó por diferentes momentos o formas como la ocupación de tierras en horarios nocturnos o denuncias ante los tribunales de justicia por los desmanes de la compañía y sus acólitos; denuncias que resultaban infructuosas.
Su incansable y honesta actividad elevaron su prestigio ante la gente de su clase; pero, le ganó el odio de la compañía que hizo lo posible por deshacerse de él. Varias veces fue intimidado y fue centro de muchas acusaciones y detenciones junto a sus compañeros del Comité.
A inicios de 1948 eladministrador de la ManatiSugar Company, solicitó la presencia de Sabino en su oficina; con el propósito de disuadirlo para que abandonara su liderazgo campesino le dijo:
— Oye, te doy una colonia de 25 caballerías de caña con cuota [cantidad de caña que en cada zafra podía vender al central] y ahí tienes un cheque por 20 000 pesos a condición de que te quedes tranquilo.
La respuesta inmediata fue definitiva:
—Ni así me dé el central; yo no vendo a mis compañeros.
Dio la espalda y se marchó. ¿Sabría Sabino que con esa respuesta se exponía a perder la vida en manos de asesinos pagados por los geófagos?
Fracasado el soborno, aumentaron las amenazas y, quizás, desde ese momento, comenzaron a crear las condiciones para asesinarlo, si fuera necesario y se presentara la oportunidad.
El 14 de octubre Sabino fue citado al cuartel de la Guardia Rural del lugar donde el sargento de ese cuerpo armado,Roque García Mondéjar, enviado expresamente desde Camagüey, le imputó varias acusaciones y le quitó el viejo revólver con el pretexto de que no tenía licencia para portarlo. Lo más probable es que el único objetivo del sargento haya sido desarmar a Sabino; aunque, desarmado se mantuvo firme.
El día 20 le avisan a Sabino que unas reses se habían metido en los sembrados de uno de los campesinos; aunque es frecuente que el ganado rompa una cerca que interrumpe el paso a una mejor comida, es posible que haya sido introducido con la intención de que acudieran campesinos, entre ellos Sabino, a ayudar a sacar el ganado del lugar y aprovechar para ejecutar el plan de eliminar físicamente al líder. Sin detenerse en el peligro y cumpliendo su responsabilidad de dirigente campesino, salió para el lugar acompañado de los campesinos Alfonso Rivero González, Alfredo Pérez Proenza, Raimundo Reyes, Tomás Pérez García y otros.
Cerca de las 3.00 pm. coinciden en el lugardonde los campesinos sacan el ganado con individuos a sueldo de la “Manatí Sugar Company”, el mayoral Manuel Amparo Rojas,Manuel Leyva Rangel,Emilio Castro Quintero, Aurelio González, Emilio Yantar Boris y Alberto Rivero Sifontes, “El Niño Rivero”.
En los momentos en que Sabino,ordena a sus compañeros abrir el rastrillo para terminar de sacar los animales, Leyva —revólver en mano—dice que no pueden sacar el ganado de la finca San Martín pues es propiedad de la Compañía. Sabino responde que sí podía hacerlo porque los terrenos están en litigio, pendiente de fallo judicial y continúa su labor.
Entonces Leyva grita:
— Aquí no hay más ley que la mía.
En fracciones de segundo Leyva se hace de las riendas del caballo de Sabino y no lo deja moverse. Sabino trata de sacar un machetín; pero, Leyva dispara dos veces, lo hiere mortalmente en el estómago y cae del caballo. Alfonso Riveroacudió en auxilio de Sabino y logró agarrar el brazo de Leyva cuyos disparos le chamuscaron la mano. Es el momento que aprovecha Manuel Amparo para rematar a Sabino en el suelo con dos disparos a quemarropa cercano al cuello.
Una de las fuentes consultadas cuenta que a lo anterior le sucedió un desigual combate entre los cuatreros y el resto de los campesinos que no portan armas de ninguna clase; en el mismo los campesinosAlfonso Rivero y Alfredo Pérez resultaron heridos de gravedad.
Los asesinos se retiran a todo galope de sus caballos hasta un motor de línea que los espera según el siniestro plan para llevarlos hasta Manatí donde se presentan en el cuartel de la Rural y denuncian que fueron agredidos por una banda de 30 campesinos armados comandados por Sabinoy tuvieron que defenderse. Lo anterior formaba parte del plan para resguardar a los asesinos que fueron retenidos en el lugar.
Mientras, los campesinos llevan el cuerpo moribundo de su líder hasta un bohío cercano donde expira en breve tiempo. En el local de la Federación Obrera de Nuevitas le rindieron póstumo homenaje sus compañeros de luchas, obreros portuarios, estudiantes y hasta congresistas con importante repercusión nacional.
El asesinato de Sabino originó una causa judicial; pero, amañada. El dinero de los Rionda fue suficiente para comprar la justicia.
Fuentes:
-Alonso, Jorge: “Sabino Pupo Milian: símbolo de rebeldía campesina.” En: Bohemia, A. 75, Nº 42,21 de octubre de 1983.
-Curz Palenzuela, María Delys: “Sangre pura de tierra” En: Adelante: 18 de octubre de 2018.


