Por: Enrique Atienzar Rivero
A ciento noventa y siete días de cumplir el 19 de octubre 22 años, Pedro Ojeda Baños recibía, horas antes del 12 de abril, orientaciones de directivos del Movimiento 26 de Julio, de Florida. Debía dirigirse, en unión de otros compañeros, a las inmediaciones del molino arrocero del exsenador Guillermo Aguilera, predios donde se constituiría la primera cooperativa dedicada a ese cultivo, con el nombre de Ignacio Agramonte.
Recuerda el entrevistado, pasados 67 años de ese histórico momento, que tan pronto llegaron al lugar para dar cumplimiento a la misión, a través de una estera instalada en la industria, asomaban sacos de arroz que serviría de promontorio o tribuna, desde donde Fidel habló a viva voz a los reunidos.
Un detalle: Dice Pedro que cuando vieron venir a Fidel para dirigirse al entorno, luego de recorrer las instalaciones y áreas agrícolas, con técnicas avanzadas de riego por aniego, trataron de apoyar su ascenso a la improvisada tribuna.
¿Cuál no sería su asombro? Con una agilidad tremenda subió, reseña el floridano que dejó escapar una expresión sentenciosa: “Fidel demostró preparación y fortaleza física, adquirida en los llanos y montañas durante su liderazgo al frente del Ejército Rebelde”.
Una referencia publicada en el libro: “Fidel en Camagüey”, de los autores Rolando García Pares y Cándida PedrasaMarichal, hace mención a palabras de clausura del congreso campesino, efectuado en la tarde del 12 de abril de 1959 en el renombrado parque Finlay, en cuyo espacio aledaño radicó el hospital general Manuel Ramón Silva.
“Aquí ya hay 345 familias campesinas, mas no serán solamente ellas. Había sembradas doscientas caballerías de arroz y ahora vamos a sembrar más. Mañana mismo comenzarán a arar para sembrarlas, y no serán solo las familias que hay, sino que ochocientas familias campesinas vivirán del arroz de la cooperativa”.
Los días de abril de 1959 fueron de mucho trajín para Fidel. La aplicación de la primera ley de reforma agraria encontraba frenos en sectores de grandes latifundios foráneos y nacionales que se oponían abierta o enmascaradamente a su desarrollo.
En Camagüey se asentaban grandes extensiones de tierras en latifundios, hecho que propiciaba las visitas reiteradas del Comandante al territorio agramontino. Una de esas veces fue este 12 de abril de 1959 al que nos hemos referido.


