Un año atípico y de aprendizaje le ha tocado al mundo, a Cuba y por ende a la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey. Un año donde se atemperó el trabajo a las nuevas formas de hacer y decir.
Febrero estuvo marcado por el simposio nacional “Desafíos en el manejo y gestión de ciudades”, en su decimocuarta edición, donde especialistas e invitados debatieron acerca del espacio público como articulador y dinamizador de los centros históricos. También durante este mes le fue otorgado a la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey el máximo galardón que otorga el Grupo Excelencias.
De marzo a junio durante los tiempos más complejos de la pandemia, se desplegó una amplia labor informativa dedicada a la coyuntura; donde la institución, a través de Audiovisuales Príncipe y el Sitio web, se sumó a la información necesaria y la concientización oportuna. Otras labores también fueron desarrolladas en esta etapa, como las de higienización en espacios públicos; y, mediante la experiencia del trabajo a distancia, se ultimaron detalles del proyecto de interiorismo del Museo Ferroviario y el de peatonalización calle Independencia; iniciándose sobre este último, un sistema de consultas.
Llegó julio y de forma diferente se planificó el verano, junto a las medidas higiénicas y la vigilancia epidemiológica. Recorridos de ciudad donde historia, cultura y patrimonio se dieron la mano; disfrutaron foráneo y lugareños. Del ámbito cultural resaltan también los logros del proyecto Rumba y Punto, el cual tuvo varias presentaciones, a pesar de las consabidas limitaciones.
Los proyectos de cooperación internacional continuaron sus cronogramas de actividades adecuándose a la nueva normalidad. Fútbol en los barrios e industrias creativas; intercambiaron con la comunidad para continuar su avance. También, a través del proyecto “Modelo de Gestión integral de la Oficina del Historiador de La Habana y la Red de Oficinas del Historiador y el Conservador de Cuba”, se le proporcionó al Museo Ferroviario un novedoso equipamiento, habilitando además un laboratorio de digitalización de documentos en el Archivo institucional.
Durante 2020 las labores en el Cementerio General no se detuvieron, trabajándose intensamente en tramos de alto valor patrimonial y en el proyecto del futuro Centro de Interpretación de la Necrópolis más antigua en explotación.
Desde la fase 3 se reanudaron, junto al Consejo Defensa municipal y provincial y los grupos de trabajos temporales de estas instancias, la atención al centro histórico en materia de ordenamiento, salud comunitaria y asuntos relacionados con las buenas prácticas institucionales y ciudadanas.
Este año, además de la compleja situación generada por la COVID, la lamentable noticia del fallecimiento del doctor Eusebio Leal llenó de consternación a todos; en especial, a los que más de cerca lo acompañaban en su consagrada labor. Las honras fúnebres a este gran hombre, conllevaron la firma de un libro de condolencias dispuesto en el Centro de Convenciones Santa Cecilia para los miles de camagüeyanos que acudieron a refrendar en él, su último adiós. Ya en el mes de diciembre y también como homenaje póstumo, se visualizó el documental “Leal, insuperablemente fiel”; en el marco de las actividades por el duodécimo aniversario de la Red de Oficinas del Historiador y el Conservador de las ciudades patrimoniales de Cuba.
Diciembre fue además un mes pródigo en galardones, al recibirse el premio a la innovación en el Primer Festival de Prensa Virtual y el reconocimiento a la Oficina del Historiador como Colectivo Distinguido a nivel nacional. Asimismo, cuatro de nuestros trabajadores, recibieron la medalla Raúl Gómez García, por parte del Sindicato de los Trabajadores de Cultura nacional.
Durante 2020 la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey trabajó por incrementar las competencias profesionales de la institución, replantear el trabajo a partir del nuevo escenario, seguir perseverando en la protección del legado cultural de una ciudad y su centro histórico patrimonio cultural de la humanidad, haciendo énfasis en una de las prácticas que más fortalezas aporta a su modelo de gestión: la participación ciudadana.


