En su larga carrera de bohemio y poeta, Blas González, el cantante del cuarteto Voces del Momento que inmortalizó el tema Bonito Camagüey, tuvo una esposa con alma de artista, quien lo apoyó en todo.
Ana María López Pareta, también tiene una hermosa voz y en su juventud ganó algunos reconocimientos artísticos, con cantos flamencos. No llegó a consolidar su carrera musical, pues su miedo escénico pudo más que el talento. No obstante, con orgullo nos cuenta sobre las aventuras familiares en las que siempre terminaban cantando acompañados por instrumentos improvisados. Por lo que un cubo y una olla podían ser percutidos para alegrar a sus vecinos.
Las Musas
La dulzura y modestia acompañada de la sensibilidad artística que posee aún a sus 85 años, nos muestra a una Ana María o Nena, -este sobrenombre para los más cercanos-, que fue visitada por varias Musas.
Primero la de la música, luego llegó la poesía y ahora se dedica a una curiosa labor, que en una suerte de archivo recopila datos sobre diferentes temas. Estos los va hilvanando en unos curiosos textos manufacturado, que ya suma 17.
Cómo inició esta labor
Nena teme a la demencia, la ha visto en algunos familiares y para combatirlo ocupa su mente leyendo sobre diversos temas y ordenándolos por regiones. Así va haciendo sus recortes, introducciones y luego conforma el libro con un índice hecho a mano, que resume las temáticas.
Desde 2011 comenzó a recopilar artículos y así sus libros transitan por los más curiosos contenidos: refranes, fábulas, test de cubanía, artistas famosos de Cuba y el mundo, egiptología, historia del Ballet, leyendas, costumbres, religiones, esclavitud, sitios curiosos; entre otros.
De su Camagüey hay un volumen entero que reúne arquitectura, revolución, cocina tradicional, leyendas más conocidas, visitantes distinguidos y mucho más.
Volumen 18 avanza
En este viaje que hoy emprendí de la mano de la “enciclopedia viva” que es Ana María, pude conocer de la historia de la rebelión de Aponte, de algunas maneras absurdas de morir, sobre una madre que lanzó a su hijo al mar y otras fascinantes historias; curiosas narraciones recopiladas durante años por esta mujer, que da terminación a sus libros con sus habilidades manuales que no son pocas.
En buenas manos
Dice que ella desea que estos libros vayan a buenas manos, a gente curiosa que busque información; pues así su labor servirá a investigadores de cualquier edad y habrán valido la pena las tantas noches de desvelos y aprendizaje tan diverso.
Exige mucho trabajo esa recopilación y dice que la vista ya no la acompaña, pero el volumen 18 va cobrando grosor.
¿Piensa continuar?, -le pregunto-. Con una sonrisa complacida asegura: Sí, claro, tengo mucha información que debo aprovechar. Señala una carpeta llena de recortes y separadas por temas.
“Aquí van artículos de Cuba nuestra bella isla, de algunos países de Asia y de Latinoamérica, tradiciones navideñas de África y para volar un poco hay información sobre el cosmos y los meteoritos ¿Le parece interesante?”
Las visita…
Sin dudas, Nena sigue visitada por las Musas, no sé exactamente por cuál, pues continúa escribiendo poesías, armando sus libros de recortes y ya casi en la siesta, después de sus oraciones por los médicos cubanos y la salud del mundo; le llegan algunas canciones sevillanas que no deja de tararear, muy bajito y solo para ella.





